 | Foto: © José Mª. Collantes González Casa-palacio del conde del Águila | |
En 1233 Fernando II hizo una incursión por Arcos, pero la poca consistencia de ésta hizo que volviera a manos musulmanas. Alfonso X la conquistó en 1255, y fue poblada por leoneses y castellanos, aunque con la permanencia de mudéjares que se revelaron y tomaron de nuevo la ciudad. Fueron definitivamente derrotados en 1264.
En un principio la villa fue cedida al Infante D. Enrique, aunque pronto volvió a manos reales. En 1408 fue otorgada a Ruy López de Ávalos, privado del Rey. Ya en 1440 la villa pasó a los Duques de Arcos, la familia Ponce de León, quedando vinculada, a partir de entonces, al régimen señorial en perjuicio de la realeza. Sin embargo la ciudad se puso de parte de la causa de Felipe V, y por ello el rey le concedió los títulos de Noble y Fidelísima.
Desde 1962, todo su casco antiguo fue declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional.
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