Su término municipal se reparte entre las tierras cultivadas, fundamentalmente en su zona occidental, la más llana, y las sierras bajas utilizadas desde muy antiguo para usos forestales y ganaderos, y que constituyen una importante reserva cinegética.
Abarca zonas de gran interés natural y paisajístico: la Sierra de las Cabras, el Parque Natural de los Alcornocales, el Tempul y los embalses de los Hurones y Guadalcacín.