 | Foto: © José Mª. Collantes González La Virgen de Regla en el Altar Mayor. Santuario de Ntra. Sra. de Regla | |
En todo el término de Chipiona se encuentran numerosos restos romanos. En los años 139-140 a.C. se construyó una especie de faro para que los navegantes que habían de entrar en el Guadalquivir pudiesen evitar los peligrosos escollos del islote de Salmedina. Esta torre fue descrita por Estrabón en su Geografía, dándole el nombre de Kaipionos Pyrgos; asimismo Pomponio Mela, en su Geografía, cita el Monumentum Caepionis. De este nombre de Turris Caepionis procede el actual de Chipiona.
Cuenta la tradición que, saqueada Hipona por los vándalos, los discípulos de San Agustín, obispo de dicha ciudad africana, huyeron en una barca portando la imagen de la Vírgen venerada por el Santo (la actual Vírgen de Regla), hasta que el mar les llevó al promontorio de Chipiona y allí fundaron un monasterio.
Sin embargo la población se desarrolló siglos más tarde en derredor de la roca Salmedina, que emerge en la bajamar delante de la villa, lugar de frecuentes naufragios.
Chipiona fué conquistada en 1251 por el rey Fernando III el Santo, pasando luego a ser patrimonio de los Pérez de Guzmán y posteriormente de los Ponce de León.
A finales del siglo pasado, fue Balneario de los duques de Montpensier y localidad de veraneo de la aristocracia.
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